sábado, 13 de junio de 2026

Recolectando info para el siguiente libro

 Hoy me habló por teléfono el señor Torres. Nos saludamos, y al no encontrar modo de empezar la sesión, se soltó diciéndome que fumaría un cigarro mientras ordenaba mis preguntas. 

El señor Torres. Ya lo había escuchado en otras ocasiones, pero en reuniones y con más gente. Esta era la primera vez que hablábamos directamente y por eso me puse muy nerviosa. Lo primero que le pregunté -con mucho respeto- fue respecto a, cómo se sentía hoy en día.

Suspiró y me dijo que el dinero no le alcanzaría para más sesiones psicológicas, no mientras existiesen ciertas canciones. -Era algo que él solía mencionar a modo de broma, que ir al psicólogo no era barato-. 

¿Cómo cuales, si se puede saber?, le pregunté.

Ammm, lo pensó. 

¿Has escuchado Forever young? de Alphaville.

Y al asentir, me dijo que esa canción era una espina grande metida en su cabeza, que él creía que hasta le podría generar un tumor cerebral de tenerla ahí, guardada. 

Esa canción, me dijo. Esa canción la solíamos escuchar en el departamento, en las tardes, en esos días que no había nada hacer, ni siquiera teníamos televisor. El aburrimiento, la tarde y el calor encerrado en ese pequeño espacio, son cosas que recuerdo, añadidas a la canción. Hoy en día si la escucho, me arrastra hasta ese lugar, hasta volverme a parar ahí, en el departamento, para que reviva todo. O bueno, no todo. Ahora mis recuerdos de ese tiempo se han hecho imágenes congeladas. Varias diapositivas. Una, otra... Todas las cabronas se añejaron y duelen más.

Esta era la primera parte de la conversación, y pese a que lo escribí rápido, al señor Torres le tomó un rato explicarse. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recolectando info para el siguiente libro

 Hoy me habló por teléfono el señor Torres. Nos saludamos, y al no encontrar modo de empezar la sesión, se soltó diciéndome que fumaría un c...